Cartagena

Pequeña pero mágica y con apenas 3000 años de historia, esta ciudad a orillas del mar Mediterráneo está rodeada de montañas, a la mayoría de las cuales, tú y tu perro podréis ascender, para disfrutar de unas vistas que quitan el aliento.

Cartagena os dará la posibilidad de sentaros a tomar algo o a degustar su célebre “caldero”, en bares o restaurantes con terrazas donde tu peludo también puede entrar.

En cuanto a sitios para visitar con tu amigo perrete los hay por doquier: la Calle Mayor, la muralla de Carlos III, la única fábrica de submarinos del país y mucho más.

A la hora de quedaros a dormir, también tendréis la oportunidad de hacerlo en varios hoteles, que ofrecen la posibilidad de alojarse con perros.