El síndrome de Wobbler en perros

Existen muchas enfermedades que pueden afectar a nuestras mascotas los perros. Entre ellas se encuentra el Síndrome de Wobbler. Esta enfermedad afecta a la columna cervical. ¿Quieres conocer más sobre esta patología? ¿Cuáles son sus síntomas, diagnóstico y tratamiento? En otro artículo de Toppercan, hablamos del síndrome del perro aspirador, hoy del de Wobbler en perros.

El síndrome de Wobbler
El síndrome de wobbler es una patología que afecta a la columna cervical de nuestros perros

¿Qué es el síndrome de wobbler?

El síndrome de wobbler o espondilomielopatía cervical caudal (EMCC) como también se le conoce, consiste en un cojunto de síntomas que afectan a la columna cervical, prudiciendo la compresión de esta. Es un motivo común de consulta veterinaria en pequeños animales, y se da sobretodo en perros de razas grandes, como puede ser el Dálmata o gigante, como puede ser el Gran Danés. La edad de aparición se sitúa entre los 4 y los 8 años de edad. Además, los machos tienen una mayor incidencia que las hembras.

La etiología de esta enfermedad es desconocida. Se piensa que sus causas pueden ser múltiples, y entre ellas se encuentran las nutricional (debido a un exceso de proteínas, calcio y calorías), traumática, congénito o el rápido crecimiento en perros de razas grandes o gigantes, entre otras.

En esta patología se ven afectadas las vertebras cervicales caudales (de ahí su nombre) y los discos intervertebrales (espondilopatía). Como consecuencia de los cambios degenerativos que se dan en esta enfermedad, se produce una compresión de la médula y de las raíces nerviosas, presentando el perro que lo padece dolor y signos neurológicos.

En un gran porcentaje de los casos, hay una protusión cervical crónica de los discos intervertebrales, una malformación vertebral juntos con la hipertrofia del ligamentos longitudinal dorsal o hipertrofia y artrosis de las articulaciones vertebrales de la zona.

Síntomas del síndrome de wobbler

Ante cualquier síntoma anómalo que veamos en nuestra mascota, debemos llevarla al veterinario para que este la explore y pueda realizar un diagnóstic. De esta forma, nuesto perro tiene muchas más posibilidades de curarse y de no sufrir complicaciones que puedan agravar dicha paología.

Entre los signos clínicos que se pueden observar en esta enfermedad encontramos:

  • Andar anormal  o tambaleante (wobble en inglés).
  • Dolor en el cuello. Un 40% de los perros con esta enfermedad presentar dolor en el cuello. Además, este puede presentarse rígido.
  • Apatía, debilidad.
  • Al andar, aumentan la apertura de las extremidades posteriores, volviéndose la marcha más rígida.
  • Cuello en flesión ventral. Con esta postura, se disminuye la compresión. De esta forma, el dolor también de ve disminuido.
  • Algunos animales no podrá caminar, ya que sufren una parálisis, parcial o completa.
  • Debido a la dificultad para caminar y la disminución de movilidad, se produce una pérdida de masa muscular.
  • El perro puede tener dificultad para levantarse y acostarse.
El síndrome de wobbler en perros
Debemos prestar mucha atención a los síntomas y acudir al veterinario siempre que sea necesario

Diagnóstico del síndrome de wobbler

El diagnóstico es muy importante en todas las enfermedades, este debe realizarse de manera minuciosa e intentar llegar al diagnóstico lo antes posible. De esta forma, el tratamiento se empieza antes y los resultados son más exitosos.

Para comenzar, el veterinario realizará una correcta anamnesis, es decir, revisará el historial de tu mascota, y preguntará sobre el inicio de los síntomas, tratamientos que puedan estar llevándose a cabo o enfermedades que padezca o haya superado. Cuanto más detalladamente le describamos los síntomas y todo lo que nos pregunte, mucho mejor. Con esto el veterinario pued empezar a recopilar información sobre lo que le puede ocurrir a tu perro.

Después continuará con un diagnóstico clínico-lesional. Para ello, se hace una exploración general exhaustiva del animal. Observará los síntomas que presenta y la gravedad de estos, pudiendo analizarlos.

Para la confirmación de la patología y llegar a un diagnóstico asertivo, deben realizarse pruebas. Se realizan pruebas comunes como el perfil bioquímico, un hemograma y un análisis de orina, así como un control del equilibrio electrolítico.

Para el diagnóstico de usa el diagnóstico por la imagen, por lo que se usa la visualización. El veterinario utilizará los rayos X, la mielografía, la tomografía computarizada (TC) y la resonancia magnética (RM). Con la radiografía, el médico veterinario podrá descartar otros problemas óseos. La mielografía, la tomografía computarizada (TC ) y la resonancia magnética permiten visualizar la compresión que se produce en esta patología.

Es muy importante que se realice un diagnóstico diferencial. De esta forma se van descartando enfermedades para poder llegar al diagnóstico correcto. Así que, no dudes en informar de los síntomas, inicio de estos, posibles tratamientos, traumatismos en la espaldas o enfermedades padecidas anteriormente. Además, puede ser muy útil la información sobre el componente genético de su mascota que tú puedas aportar.

Entre las enfermedades que se deben ir descartando encontramos la discoespondilitis, neoplasias y enfermedades inflamatorias de la médula espinal.

Tratamiento del síndrome de wobbler

El tratamiento del síndrome de wobbler puede ser tanto medicamentoso como quirúrgico. Primero vamos a hablar del farmacológico. Este reune tanto reposo absoluto como antiinflamatorios y analgésicos, durante un periodo de 4 a 6 semanas. El animal debe empezar a hacer ejercicio de manera escalonada y progresiva.

Por otro lado, el tratamiento quirúrgico según autores tiene un tasa de éxito del 70-90%. Esto varía según la técnica. Existen muchas y cada una tiene sus pros y sus contras. Entre las desventajas encontramos las complicaciones intraoperatorias y postoperatorias.

Las complicaciones  más comunes por el tratamiento quirurgico son el compromiso respiratorio, arritmias, cardiacas, subluxación  vertebral, hemorragia, migración de implantes o formación de seromas.

Además de la operación en sí, nuestro animal está anestesiado, lo que también es un punto importante. Y, más si nuestra mascota ya tiene una edad avanzada. En todo caso, el veterinario le informará de todas las ventajas y desventajas de la cirugía y lo que es más adecuado en cada caso. Así que, no dudes en preguntar todo lo que necesites.

Pronóstico

El pronóstico para el tratamiento por cirugía del síndrome de wobbler, es una mejoría en un 80%  de los casos. Se trata de una enfermedad de curso lento y progresivo, que tiene un porcentaje del 25% de recurrencia tras el tratamiento quirúrgico.

Conclusiones

Observar cualquier sintomatología anómala que sufre tu mascota es fundamental para evitar complicaciones y poder tratarlo a tiempo. Así que no lo dudes, ¡acude a tu veterinario siempre que sea necesario!

Para terminar, preocúpate de su salud física como psicológica. Bríndale unos alimentos de calidad y con los componentes nutricionales necesarios. Sácalo a pasear y correr, necesita hacer ejercicio físico diario. Deja que juegue con otros perros y se comporte como un perros, y por supuesto, ¡quiérelo mucho!

Es muy importante hacerle revisiones periódicas, igual que nos las hacemos los humanos. El calendario de vacunas debe estar al día, igual que las desparasitaciones externas e internas.

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