Shih Tzu

El Shih Tzu  es originario del Tibet y de China. Fue criado, siguiendo la cultura china, para que parecieran una alfombra viviente, aunque también eran muy valiosos como perro guardianes. Esta raza está estrechamente vinculada a la religión budista y parece que procede un cruce entre Pekinés y Lhasa Apso.

Características del Shih Tzu

Shih Tzu
No podrás dejar de enamorarte de un Shih Tzu

Estos pequeños perros son inteligentes, alegres y muy sociables. Son perros que parecen diseñados para estar con personas, y que necesitan el contacto humano en su día a día. Eso hace que sean fáciles de socializar y que tengan un buen trato tanto con personas y animales. Al contrario que otros perros pequeños, el Shih Tzu no suele mostrarse desconfiado con los extraños, cuando estos van acompañados de sus dueños.

Gracias a su necesidad de contacto humano, son magníficos como mascotas para personas solas, parejas y familias con niños, ya que suelen llevarse muy bien con ellos. Por esa misma razón, no son buenos para hogares en los que haya largas ausencias durante el día, ya que podrían volverse destructivos.

Por su carácter alegre y dócil, y los escasos cuidados que necesitan, puede ser una gran opción si quieres tener un perro pero nunca antes has tenido uno.

Información básica

Altura a la cruz: no más de 26,7 cm.

Peso: de 4,5 a 8,1 kg.

Capa: pelo largo y liso, admitidos todos los colores.

Promedio de vida: 14 años.

Carácter: vivaz, agradable e independiente.

Relación con los niños: buena.

Relación con otros perros: buena.

Aptitudes: de compañía.

Necesidades del espacio: se adapta a la vida en interior.

Alimentación: de 120 a 200 g. diarios de alimento completo seco.

Arreglo: baño cada una o dos semanas, pero cepillado diario.

Coste mantenimiento: moderado.

Estándar

  • Clasificación FCI: Grupo 9: Perros de compañía. Sección 5: Perros tibetanos.

Historia de la raza

China y el Tibet han mantenido una relación difícil desde el principio. En ocasiones, para mejorar las relaciones entre ambos países, se producían matrimonios de conveniencia entre los hijos de las grandes familias chinas y tibetanas. Entonces, también se producían intercambios de regalos, entre los que habitualmente había perros. Así, de la mezcla del Lhasa Apso, que habita el Tibet desde el siglo 8 a.C., y del Pekinés chino, surgiría el Shih Tzu.

Sin embargo, es complicado seguir el rastro de esta raza ya que los tibetanos llamaban a todos los perros-león de pelo largo ‘Apsok’, con lo que no encontramos referencias claras del Shih Tzu hasta el siglo XX.

En 1908, el Dalai Lama regalo a la emperatriz viuda de China varios de estos perros, que ella llamó Shih Tzu Kou, manteniéndolos separados de los más de 100 pekineses que criaba en palacio. A su muerte, los perros fueron cuidados por su criados antes de comenzar a ser enviados a Europa: el general Sir Douglas Brownrigg, adquirió su primer Shih Tzu en 1928. También Miss E. M. Hutchins se hizo con alguno de estos perros, que llevó consigo a Inglaterra cuando volvió a su tierra, junto a los Brownrigg. Y en 1930 nacía la primera camada en las islas británicas. Seis años después, llegarían a Estados Unidos.

La expansión del Shih Tzu

Shih Tzu
El Shih Tzu es un perro tranquilo y perfecto para el hogar

Durante la década de los años 30, se produjeron conflictos entre los seguidores de los Shih Tzu y de los Lhasa Apso, hasta el punto que la Tibetan Breeds Association excluyó a los Shih Tzu considerando que eran chinos y no tibetanos. Sin embargo, y sin importar los conflictos entre asociaciones y criadores, el Shih Tzu fue extendiéndose por todo el mundo occidental y desde los años 60 ya estaba presente en viviendas de toda Europa.

En 1957, fue reconocido oficialmente por la FCI como raza pura.

La salud

Es una raza que no suele tener graves problemas de salud asociados. Pero esto no significa que no pueda sufrir algunas dolencias con mayor frecuencia que otras. Así debe tenerse especial cuidado con oídos y ojos, ya que son propensos a infecciones.

Por otro lado, las enfermedades que suelen padecer son: hipoplasia cortical de riñón, triquiasis, atrofia progresiva de retinadisplasia de cadera, otitis externa y hernias inguinales.

Cuidados diarios

Debido a su pelo largo y fino, es necesario peinado y cepillado diario, ya que de otra forma pueden tener muchos enredos. Pero no necesita cuidados específicos ni tampoco acudir con excesiva frecuencia al peluquero. Por su tamaño, es importante cuidar la limpieza, ya que puede arrastrar basura en el pelo de las patas y de la barriga.

Además, necesita realizar mucho ejercicio, si bien no necesita largos paseos y una jornada de juegos en la propia vivienda puede ser suficiente. En todo caso, debemos estar atentos al peso y si vemos que puede comenzar a padecer obesidad, deberemos tomar medidas. Pero siempre bajo supervisión de nuestro veterinario.

Por último, el Shih Tzu es un perro de compañía que requiere contacto con los humanos. Eso conlleva que necesitará una presencia continuada en la vivienda. Ten en cuenta que si sufre largos períodos de soledad puede sufrir problemas psicológicos y depresión.

Educación

Shih Tzu
El Shih Tzu puede llegar a parecer un peluche, pero es un perro alegre y juguetón

Son perros que aprenden rápidamente, por lo que su educación es muy sencilla. Pero siempre que se haga en sesiones cortas y divertidas. De otra forma, podría perder el interés por el adiestramiento. Además, siempre debe realizarse por refuerzo positivo y nunca con métodos basados en la dominación del humano sobre el animal.

¿Cómo adquirirlo?

El Shih Tzu es un perro ideal para familias con niños y para personas solas. Pero, si eres de los que pasa mucho tiempo fuera de casa durante el día, no es tu animal. Necesita mucho contacto humano y aunque es sencillo de mantener y cuidar, puede crear dependencia y reclama mucho tiempo.

Para adquirir un cachorro con pedigree, te recomendamos que busques criadores que cumplan los requisitos solicitados por Real Sociedad Canina Española (RSCE). Además, si tienes alguna duda, ellos podrán resolverlas.

Además, para adquirir un cachorro, espera a que este haya cumplido los dos meses de vida. Piensa que no es recomendable apartarlo antes de su madre. Y, por supuesto, duda de aquellos que quieran entregarte el perro antes de ese tiempo. Ningún criador fiable lo haría.