6 juegos de inteligencia para perros

Todos somos conscientes de las necesidades de ejercicio físico de nuestros perros. Por este motivo dedicamos largas horas a sus paseos. En cambio muchos de nosotros desconocemos sus necesidades en cuanto a ejercicio intelectual o mental, y por eso en este ámbito se encuentran un poco desatendidos.

Cuando conseguimos nivelar la balanza entre el ejercicio físico y el mental, los perros se convierten en animales más tranquilos y equilibrados. Además ganan seguridad en ellos mismos, capacidad para resolver problemas y no se aburren tanto. En este artículo os proponemos distintos juegos para lograrlo.

Escondite canino

Este juego es uno de los más sencillos de realizar. No requiere ningún material en particular y se puede hacer en cualquier sitio. Consiste en que alguien distraiga al perro mientras otros miembros de la familia se esconden. El can tendrá que encontrar a las personas que se han escondido.

En un primer momento el perro puede sentirse un poco desorientado, por lo que lo mejor es empezar poniéndoselo fácil. Las personas que están escondidas tendrán que llamarlo por su nombre para que vaya en su búsqueda. Una vez nuestra mascota ya haya entendido la mecánica del juego tendrá que buscar a su familia guiándose solo por el olfato.

Podemos complicarlo aún más. Para conseguirlo, quien que se queda con el perro tendrá que decirle el nombre de una de las personas escondidas y pedirle que la busque.

Siempre que el perro nos encuentre debemos premiarlo, ya sea con caricias y elogios o con snacks.

Juegos de olfato

chucherías para perros
Un perro comiendo una chuchería

En este caso el juego consiste en esconder por la casa o el jardín premios o juguetes. Una vez lo tengamos todo preparado permitiremos el acceso del perro y le estimularemos para que busque. Aunque la primera vez le resultará difícil encontrar todo lo escondido y necesitará un poco de ayuda, pronto aprenderá a dejarse guiar por su instinto y su nariz.

Para añadirle dificultad al juego podemos esconder los premios debajo de otros objetos. Así tendrá que encontrar la manera de sacarlos para conseguirlos.

Juguetes rellenos de comida

Existen distintos tipos de juguete de esta clase. Normalmente son pelotas huecas en el interior de las cuales podemos poner premios o paté y los más conocidos son los de marca Kong. De todos modos también es posible hacernos nuestros juguetes caseros. Si usamos una pelota de tenis y la cortamos un poco podremos meter comida en su interior. Nuestro perro pasará largos ratos intentando extraer las golosinas.

Juegos de inteligencia para perros

En verano incluso podemos rellenar las pelotas de comida húmeda para perros y meterlas en el congelador. Así obtendremos un helado para que nuestro amigo se refresque mientras juega en los días más calurosos.

Es importante procurar que el perro no se frustre. Si se lo ponemos muy difícil es posible que se canse de intentarlo y nunca más muestre interés por el juego. Es por eso que tenemos que empezar con premios fáciles de conseguir e ir complicando a medida que nuestro amigo se va acostumbrando.

Juguetes para perros aburridos
Perro rodeado de juguetes

Rompecabezas

Hay muchísimos tipos de rompecabezas en las tiendas de mascotas. Algunos consisten en abrir cajones, otros en deslizar piezas, etc. Estos juegos caninos obligan a nuestro perro a esforzarse para conseguir los premios que esconden. Además se lo podemos dejar preparado antes de salir de casa para que no se aburra mientras no estamos. Cada uno tiene un nivel de dificultad y un mecanismo distinto, y podemos ir variando.

Si en lugar de comprar el juego ya preparado preferís alternativas caseras, hay un amplio abanico de posibilidades que podemos hacer nosotros mismos.

Por ejemplo podemos convertir unas botellas de plástico vacías en una magnífica distracción. Para conseguirlo debemos hacer un agujero horizontal de lado a lado de las botellas, pasar una barra de madera por el agujero y colocarlo todo en un soporte. Si rellenamos las botellas con premios, el perro tendrá que conseguir darles la vuelta a la velocidad adecuada para conseguirlos.

También podemos preparar una caja con distintos objetos y compartimentos que el perro tenga que sacar o abrir para conseguir premios. Esta opción, además de ser fácil y barata, nos permite hacer muchas variaciones y aumentar la dificultad en función de la habilidad que vaya adquiriendo nuestro perro.

Agility

El agility es un deporte canino que consiste en completar un recorrido lo más rápido posible y con el mínimo de errores. De todos modos no se trata de una carrera de velocidad, el perro tendrá que superar distintos obstáculos con su dueño como guía. Para eso tendrá que trabajar su inteligencia y concentración, su forma física, su obediencia y su agilidad.

Se puede adaptar el recorrido a cualquier raza y tamaño de perro, y es un ejercicio maravilloso para reforzar el vínculo entre el dueño y su mascota. Practicando agility no solo pasareis más tiempo juntos, también haréis ejercicio y os divertiréis.

El agility lo puedes hacer por tu cuenta, pero si quieres competir lo mejor es entrar en un equipo de agility. Podrás comprar saltos de agility en internet.

Agility para perros
Perro haciendo agility

Aprendizaje de trucos

Cuando le enseñamos trucos a nuestro perro también le estamos obligando a hacer trabajar su mente. Además el tiempo que pasemos con él va a reforzar nuestra amistad. Hay una gran variedad de cosas que le podemos enseñar al perro, desde el típico “siéntate” hasta cosas más complicadas como “hazte el muerto” o “baila”.

trucos para hacer con perros
Perro dando la pata a su dueña

Aunque los perros jóvenes aprenden antes, no hay edad límite para enseñarle trucos a nuestra mascota. Para que eso sea una experiencia agradable tanto para el perro como para nosotros debemos ser pacientes. Las sesiones de aprendizaje deben ser cortas, de unos pocos minutos. Así conseguiremos el mejor rendimiento del can y evitaremos cansarlo o aburrirlo. Además cada vez que el perro consiga hacer lo que le estamos ordenando vamos a felicitarlo y premiarlo con chuches.

Finalmente para evitar que nuestro perro olvide las órdenes ya aprendidas tendremos que recordárselas cada cierto tiempo. Así no vamos a tener que volvérselo a enseñar.