Imprinting en perros

El imprinting en perros es un término utilizado para designar el período y grado de aprendizaje en el cachorro. Engloba varios ámbitos: psicológico, social y de percepción del entorno.

Tiende a asociarse el imprinting, exclusivamente con el período de socialización del cachorro y; a pesar de estar intrínsecamente relacionado,  no es exactamente lo mismo.
La socialización del cachorro a todos los niveles no es tanto un proceso exclusivamente natural, como propiciado, y en donde se hace imprescindible la mano del ser humano, mientras que el imprinting engloba, además de la socialización, la adaptación natural al entorno y la exposición a experiencias vitales que determinan el futuro carácter y comportamiento del perro.

En este artículo hablamos de cuáles son esos factores de relación con su entorno y cómo propiciar que nuestro peludo amigo tenga un buen imprinting desde cachorro.

Imprinting en perros
Las experiencias durante la etapa de cachorro dson determinantes para su futuro

Imprinting en perros

Siendo rigurosos, el imprinting, hace referencia a toda la experiencia vital desde que el animal comienza a recibir estímulos hasta que cumple los 3 meses de vida.

Es, sin embargo, el período que abarca desde las 2 primeras hasta las 7 semanas de vida del cachorro, resulta el más fértil en el imprinting. Las experiencias adquiridas en ese momento, serán las que más determinen su comportamiento futuro y la psicología del animal.
Esto no significa que la fase anterior no sea importante; de hecho resulta fundamental que el cachorro permanezca con su madre hasta el momento propicio de ser separado y este lapso de tiempo también forma parte indiscutible para un buen imprinting.

Los primeros días de imprinting en perros

Después del nacimiento y hasta el momento del destete, los cachorros deben estar en contacto con su madre. Será en este período cuando comiencen a tomar conciencia de sí mismos, de sus necesidades y de su entorno.

Hacia la cuarta semana de vida comienzan a reaccionar a los sonidos, se apegan a su madre y aprenden a diferenciar identificar a cada uno de sus hermanos. Será  entonces cuando deberemos ir acostumbrándose ya a la presencia humana, interactuar con nosotros e irse habituando gradualmente a diversos miembros de nuestra especie.

Período de socialización para un buen imprinting en perros

A partir de la tercera y hasta la novena semana de edad, los cachorros comienzan a comunicarse entre sí y a tomar conciencia de la jerarquía mediante los correctivos de la madre, las señales olfativas y las posturas.  Durante este período también desarrollan completamente su sentido del equilibrio y su aparato psicomotor.

Por todo ello resulta fundamental para su socialización que permanezcan con su madre y hermanos al menos hasta la séptima semana de vida.

Igualmente importante es que el cachorro se vaya habituando a todos aquellos estímulos con los que se encontrará en su vida adulta: personas, ruidos, coches, otros animales y mascotas, elementos naturales, etc.

Cuanto más se empape de  estos estímulos y experiencias, con mayor confianza afrontará su vida adulta y más abierto y receptivo se mostrará ante la aparición de otros nuevos estímulos en el futuro.

El desarrollo de su sistema nervioso también vendrá determinado por la cantidad y calidad de experiencias que viva durante el imprinting.

En este período, el cachorro deberá comprender cuál es el lugar que ocupa,  muy especialmente, a partir del momento de su separación de la madre y hermanos. El intervalo de tiempo más propicio para impregnarse de este tipo de experiencias es el que va desde los dos meses hasta las 18 semanas de vida.

Imprinting en perros
En su primera etapa de imprinting, el cachorro toma conciencia de ser un perro.

Tipos de socialización durante el imprinting en perros

Existen tres niveles de socialización en los que el animal deberá tomar conciencia de su lugar y posición en el mundo:

Socialización con sus congéneres en la fase de imprinting en perros

Obviamente nos referimos a la adaptación a los otros perros. Si el imprinting ha sido correcto durante las primeras semanas de vida, el cachorro ya habrá tomado conciencia de sí mismo, en tanto en cuanto perro y en relación a su madre y al resto de la camada,  pero aún tendrá que aprender a relacionarse con sus congéneres, más allá de sus hermanos.

Para ello, resulta indispensable que el cachorro tenga contacto con otros perros de distintas edades a la suya, ya sean más grandes o más pequeños, mostrándonos precavidos cuando haya diferencias notables de tamaño y peso para que no se causen daño unos a otros con sus juegos.

Deberemos corregirles, con firmeza, pero sin violencia, cuando veamos que abusan de otros más pequeños o que tratan de morder más allá de lo tolerable.

Es importante que las experiencias de contacto con otros perros y cachorros sean gratificantes para evitar traumas y fobias futuros.

Socialización con otras especies en el imprinting 

Este nivel de socialización engloba el trato con otras especies de su entorno, de manera que comprenda que estas también forman parte de su comunidad y que tiene que respetarlos y dejarlos vivir en paz.

Es conveniente comenzar a presentarle gatos y otro tipo de animales y mascotas, de manera que se vaya percatando de que ellos también pertenecen a la comunidad y que poseen sus propios espacios, los cuales no puede, en ningún caso, tratar de invadir, aprendiendo a estar en su presencia sin perseguirlos ni atacarlos.

Debe entender cómo es el gato, la paloma, los pájaros, las aves de corral, el hámster, etc.
Los perros con un imprinting correcto son capaces de convivir con infinidad de animales sin causarles daño alguno, aún en condiciones de frío y hambre.

En perros con fuerte instinto depredador, deberemos hacer aún mayor hincapié en esta etapa y contrarrestar sus pulsiones predatorias. El perro deberá aprender a someter sus instintos, aún cuando no estemos cerca. No siempre será fácil, pero tampoco es imposible. Sólo se necesita conciencia responsable, voluntad y perseverancia.

Imprinting en perros
Resulta esencial el conocimiento de otras especies para un buen imprinting social

Socialización con humanos durante la fase de imprinting en perros

Puede parecer que el cachorro ya socializa con humanos desde el momento en que vive en una casa y trata con nuestra familia, pero esto no es suficiente.

Debemos integrarle en la comunidad humana y que comprenda que hay un mundo “ahí fuera”, lleno de humanos a los que deberá respetar.

En nuestro artículo sobre el lenguaje canino, explicamos que los perros se comunican entre sí a través de todo un rico mundo de señales y gestos que para nosotros aún son grandes desconocidos y que poco a poco comenzamos a conocer.

Resulta importante para un buen imprinting que el perro entienda que los humanos tenemos nuestros propio código y aprender a interpretarlo con el contacto frecuente.

Ejemplo:

Un perro que invade el espacio de otro perro sin previo aviso o sin las señales propias del lenguaje canino, provocará una reacción de miedo o agresividad en el otro animal, que a su vez, emitirá una señal de calma o hará frente a la intromisión de su espacio.
Un humano no tiene por qué conocer el lenguaje canino, pero el perro sí habrá de conocer los patrones de comportamiento humanos, para no causar problemas en el futuro.

En este sentido, resulta muy útil exponer a nuestro cachorro a situaciones en las que se vaya acostumbrando a las personas de forma gradual.

Para un buen imprinting es fundamental durante el período de socialización con humanos, para que nuestro pequeño amigo quién determina cuándo se ha terminado el juego, irse a dormir, comer, cuándo dejar de ladrar,  etc.

Imprinting en perros
Experimentar todo tipo de situaciones de forma positiva mejora el imprinting en perros.

Perseverancia durante la fase de imprinting en perros

Puede resultar difícil tener que acostumbrar al perro dónde están los límites. Corremos el riesgo de dejarnos llevar por la inercia, pero debemos perserverar y mostrarnos firmes durante este período.

No podemos olvidar que la firmeza y la perseverancia no están exentas de ecuanimidad. Nunca debemos recurrir a la violencia o la agresividad. La autoridad ha de ejercerse desde el conocimiento, el respeto y la empatía.

Una riña desproporcionada durante el imprinting puede influir negativamente en su comportamiento y psicología.

Esperamos que este artículo haya aportado su granito de arena, en lo que concierne la importancia que tiene un buen imprinting en los perros.