CRISTIAN STEFANESCU

Desde su infancia, siempre hubo perros en su familia. El abuelo de Cristian le contagió su pasión por los perros al ser un gran amante de los perros y fue el que le regaló su primer perro, un pequeño perro de tipo Spitz de color rojo. Cristian empezó criando Cocker Spaniel Inglés en 1988 y continuó con American Staffordshire Terrier. Desde 2001, cría Bull Terriers Miniatura y muy recientemente Chihuahuas con su mujer Madalina. Fue por primera vez a una exposición en 1981 y fue un momento decisivo en su evoludón en el mundodnológico. Fue cuando Cristian fue Infectado» por estexim y cree que nunca se curará. Estuvo criando la raza Cocker Spaniel durante 15 años. Muchos de sus perros tuvieron unos resultados excelentes tanto en Exposiciones Nacionales como Internacionales. Ha conseguido supervisar la selección hasta la cuarta y la quinta generación. Desgraciadamente, debido a los compromisos y las invitaciones para juzgar, Cristian ha tenido que reducir la cría, pero sigue teniendo perro. Es mejor saber cuándo dejado que hacerlo a medias. Cristian fue nombrado Juez Internacional en 1992 y Juez All Rounder en 2005. Está autorizado a juzgar todas las razas autorizadas por la FCI y ha tenido el honor y el placer de poder juzgar estos últimos años en las exposiciones europeas y mundiales más importantes y en la mayoría de los paises de la Fa Cristian es Secretario del Club del Cocker Spaniel Inglés de Bucarest desde 1988 y de 1996 a 2005, fue Secretario de la Sociedad Canina de Rumania y es Presidente desde 2006. Es también Presidente de la Sociedad Canina de la Ama Metropolitana de Bucarest y miembro de la Comisión de Jueces de la FCI, del Grupo de Trabajo para la Reforma de la Fa Está reconocido como Juez Extranjero por el American Kennel Club y es miembro de la Asociación de Jueces de Morfología de América. Cristian dice que lo más importante es querer de verdad al perro. Si existe este sentimiento, el resto viene naturalmente, con muchos esfuerzos y mucha pasión. Como juez, hay que dedicar mucho tiempo a estudiar y tener un comportamiento ejemplar con los participantes y los organizadores. Cada momento del juicio le conlleva una gran responsabilidad por lo que dice y hace.