Alano Español

ESPECTACULAR RAZA EN PELIGRO DE EXTINCIÓN

El origen del Alano, no está muy claro y hay

varias opiniones. La mayoría dice que, el perro

Alano actual, está relacionado con perros que el

pueblo alano trajo cuando invadió la Península

(406 a.C).

Se considera una raza autóctona de España, de agarre o presa y, que al mezclarse, se obtuvieron otras razas como el perro de toro, el antiguo Bulldog inglés, el extinto Bullenbeisser, de Alemania o el alano de Vautre, en Francia.

Los perros alanos no solo estaban en España, sino en otros puntos de Europa. Aunque solo en España, han vivido durante más de 2000 años hasta hoy.

La primera referencia de la raza es en 1247, donde Gonzalo de Berceo, escribe sobre ellos. El arcipestre de Hita, vuelve a mencionarlos un siglo después. Y en 1347, Don Alfonso XI “El justiciero” hace la más completa de las descripciones en su libro “El libro de la montería”.

El declive del Alano, empezó con la prohibición de esta raza en las corridas de toros en 1883.

Cuando todo el mundo pensaba que se había extinguido y, que no formaba parte ya de cacerías ni estaba en fincas españolas, fue un hombre, Carlos Contreras, quien, en 1980, empezó a estudiar la raza, su origen y distribución y fue recorriendo distintas zonas de España buscando a este moloso. Su búsqueda fue un éxito, y encontró alanos en Castilla, en Extremadura y en Vizcaya (en el valle de las Encartaciones, donde había una población grande de alanos).

Estos que encontró, eran los mismos alanos que se habían usado para perseguir toros y vacas. Así que, se empezó a criar otra vez con esta raza y con los mejores ejemplares. Su legitimidad, fue asegurada por la Facultad de Medicina Veterinaria de la Universidad de Córdoba, que analizó su ADN.

Esta raza, en el pasado, se utilizó para hostigar ganado, en mataderos, para cazar jabalíes, en espectáculos de toros, para guarda y defensa y, también, para la guerra; serán recordados junto con los conquistadores españoles que los llevaron consigo hasta el Nuevo Mundo. De entre ellos, hay un nombre que no se ha olvidado. El de Becerrillo, un alano español, que acompañó a los militares y murió en 1514 mientras luchaba contra decenas de nativos para liberar a su dueño, el capitán Sancho de Arango.

Los alanos, junto a los caballos, armaduras, y arcabuces, fueron el terror de los nativos. Hay relatos, como el de Bernardino de Sohagún, que los describe:

perros enormes con orejas cortadas, ojos de fiera de color amarillo inyectados en sangre, enormes bocas, lenguas colgantes y dientes en forma de cuchillos, salvajes como el demonio y manchados como los jaguares”

CÓMO ES EL ALANO

Es un perro de cuerpo proporcionado. La altura a la cruz, es de unos 60 a 65 centímetros en los machos, y de 55 a 60 centímetros en las hembras. El peso aproximado en los machos, sería de 39 a 45 kilos, y en las hembras, de 32 a 38 kilos. Una cabeza cuadrada, un hocico corto y ancho, sus labios firmes, con belfos tensos, siempre de color negro, y un stop bien marcado (que es la depresión entre la frente y la nariz y, éste, determina su perfil). Mandíbulas poderosas, dotan una boca grande y amplia. Sus orejas, normalmente, eran recortadas desde su base, en punta. Si no se cortan, van plegadas a la cara. Muy separadas entre sí. Tiene un pelo corto y duro, con manto denso en el cuerpo y más suave en la cabeza y sus colores pueden ser atigrado o leonado, en todas sus gamas, o negro y atigrado. La cola es gruesa y se va haciendo más fina hacia la punta. Le llega hasta el corvejón (es la articulación de las patas traseras que une la parte inferior con la superior).

Es tranquilo y serio, aunque también bastante inquieto y siempre atento de lo que sucede a su alrededor. Es noble, fiel y muy valiente y seguro. Es fácil de educar, dada su gran capacidad para el aprendizaje. Es silencioso, no ladra mucho. Y es cariñoso y mimoso y un gran compañero de juego para los niños. (Todo esto teniendo en cuenta, que el perro haya tenido una impregnación y una educación buena desde cachorrro).

Es un perro que necesita mucho ejercicio. Se recomienda darles largos paseos y salir a nadar a un río, o pantano, y no tenerlo encerrado en espacios reducidos. Necesita un dueño firme que lo trate con respeto.

Respecto a la salud, este perro no es propenso a padecer ninguna enfermedad. Lo que sí puede padecer es obesidad.

El promedio de vida de el Alano, es de unos 10 a 14 años aproximadamente.

QUIERO UN ALANO.

Para ello, siempre es bueno, leer sobre la raza; orígen, carácter, y tener muy en cuenta los cuidados que va a requerir.

En el caso de el Alano y su mantenimiento estético, deberíamos darle un cepillado ocasional con un cepillo que nos ayude a retirar su pelo grueso, como uno de goma. No necesita corte. Hay que vigilar su boca, orejas y ojos y tener sus vacunas al día. Acudir al veterinario cuando se requiera.

Estos perros se adaptan bien a diferentes climas. Aguantan el calor, así como, temperaturas bajo cero.

Sobre todo, lo que más necesita un Alano, es mucho ejercicio. Varios paseos, siendo uno más largo.

En definitiva, si obtienes un Alano, tendrás a un amigo fiel, fuerte y valiente, que te dará cariño, protección y hasta su vida si hiciese falta.

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